Activan vedas pesqueras en BCS para proteger especies y garantizar su sustentabilidad
A partir de este mes, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), con respaldo técnico del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), activó y dio continuidad a diversas vedas pesqueras en las costas de Baja California Sur, como parte de una estrategia integral de ordenamiento marítimo.
El objetivo central de estas medidas es proteger los ciclos reproductivos de las especies y garantizar la sustentabilidad de los recursos que sostienen la actividad pesquera y la economía regional en el mediano y largo plazo.
Entre las disposiciones más relevantes para el litoral sudcaliforniano destaca la veda total de la almeja chocolata, vigente desde este mes y con especial énfasis en el municipio de Loreto. Las autoridades federales advirtieron que su captura, comercialización, transporte e incluso el consumo personal durante este periodo constituyen una falta grave. Especialistas en biología marina señalan que, debido a su limitada capacidad de conservación, la presencia de almeja chocolata fresca en el mercado durante la veda es un indicio claro de pesca furtiva, práctica que afecta severamente la recuperación de los bancos naturales.
De manera paralela, continúan vigentes otras vedas clave en la entidad. En toda la costa occidental de la península permanece prohibida la captura de erizo rojo hasta el 30 de junio. Asimismo, la langosta azul, verde y roja se encuentra en periodo de protección en la Zona II —que abarca del arroyo El Tordillo a la Boca de la Soledad—, restricción que se mantendrá hasta el 24 de septiembre. En tanto, la almeja generosa o chiluda sigue en veda en Bahía Magdalena hasta el 30 de abril.
En el ámbito nacional, Conapesca mantiene operativos de vigilancia para asegurar el cumplimiento de las vedas establecidas desde el 1 de marzo. Entre ellas, destaca la del camarón, una de las pesquerías de mayor relevancia económica. Esta inició el 3 de marzo para embarcaciones de altamar en el Océano Pacífico y se extendió el 25 de marzo a todas las especies en el Alto Golfo de California.
