Tras renuncia, obispo Miguel Ángel Alba Díaz decidió quedarse a vivir en La Paz
El obispo de la Diócesis de La Paz, Miguel Ángel Alba Díaz, decidió que tras la aceptación de su renuncia por parte de El Vaticano, una vez que deje esa función en febrero próximo, se quedará a radicar en la capital sudcaliforniana.
El encargado de Asuntos Religiosos de la Diócesis de La Paz, padre Gerardo García, informó que cuando un Obispo renuncia, se le da la opción de regresar a su ciudad de origen o algún otro lugar donde quisiera vivir, o quedarse a radicar en el lugar donde estuvo durante la última etapa de su ministerio episcopal.
Comentó que en el caso de Alba Díaz, ha manifestado su deseo de quedarse a vivir en La Paz, porque ama y se siente muy identificado con la tierra sudcaliforniana, por lo cual no regresaría a su natal Monterrey, de donde salió para irse de Obispo a Oaxaca a los 44 años y de ahí a Baja California Sur a los 50 años.
Precisó que su salida se dará por la edad, ya que de acuerdo al Derecho Canónico, se ruega a los Obispos que presenten su renuncia al cumplir 75 años, que Miguel Ángel Alba Díaz cumplirá el próximo 23 de enero.
Sin embargo, ya la había solicitado hace tres años por motivos de salud, debido a que padece osteoporosis, que ha venido disminuyendo su salud al paso de los años, al grado de que actualmente ya no puede ponerse de pie.
“Sabemos ya que la renuncia fue aceptada; estamos en espera de su publicación, y probablemente para el mes de febrero esté siendo efectiva”, confirmó el padre Gerardo García.
Mencionó que casi al mismo tiempo se dará la toma de posesión de Miguel Ángel Espinosa Garza, actual Obispo Coadjutor, cargo que se desempeña como asistente en las funciones de la Diócesis, con derecho a la sucesión automática en caso de renuncia o muerte del Obispo titular.
Miguel Ángel Alba Díaz ha dicho que así como él ha querido esta tierra desde su llegada, considera que es amado por muchos católicos sudcalifornianos, de ahí su deseo de quedarse a vivir en La Paz, siempre dispuesto a seguir sirviendo a los demás. (Por: Arturo Nieves).
