Freciudav alerta por “avalancha” de proyectos y advierte riesgos para la sustentabilidad de BCS
La proliferación de proyectos inmobiliarios, turísticos y de infraestructura en Baja California Sur representa una creciente presión sobre los recursos naturales y la sustentabilidad del estado, advirtió el Frente Ciudadano en Defensa del Agua y la Vida (Freciudav), que llamó a la ciudadanía a retomar la organización y recurrir tanto a las vías legales como a la movilización social para frenar proyectos que consideren perjudiciales.
En un comunicado, el colectivo responsabilizó a los tres niveles de gobierno de permitir lo que calificó como una “avalancha de proyectos”, al considerar que distintas autoridades han aprobado Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA), cambios de uso de suelo, permisos de construcción y otros trámites que permiten avanzar a desarrollos, principalmente inmobiliarios.
El Freciudav cuestionó el desempeño de dependencias federales como la Semarnat, Profepa y Conanp, así como del Gobierno del Estado y los ayuntamientos de La Paz y Los Cabos. Según el organismo ciudadano, las administraciones actuales no han logrado contener el crecimiento de proyectos que, a su juicio, ponen en riesgo el equilibrio ambiental y la calidad de vida de las comunidades.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con la afectación potencial a costas, playas, esteros, manglares, dunas, flora, fauna, arroyos y cuerpos de agua, además del cierre de accesos a espacios naturales que tradicionalmente han sido utilizados por habitantes y visitantes.
El colectivo también trasladó su preocupación hacia las zonas urbanas, particularmente La Paz, donde señaló que la construcción de grandes edificios en sectores históricos estaría favoreciendo procesos de gentrificación, desplazando a familias que tradicionalmente han habitado esas áreas hacia otros puntos de la ciudad.
A la problemática urbana, agregó, se suma la presión que representan los grandes desarrollos sobre los servicios públicos. El crecimiento de edificios de alta densidad, sostuvo el Freciudav, implica un mayor consumo de agua y demanda sobre las redes de drenaje, además de generar impactos en la movilidad.
El organismo puso como ejemplo la situación de la Sierra de la Laguna, donde cuestionó un proyecto promovido por la organización Hermandad en Armonía. Aunque se presenta como una iniciativa de conservación, el colectivo expresó dudas sobre sus objetivos y afirmó que podría responder a intereses particulares por encima de los de la población.
El Freciudav también recordó otras zonas y proyectos que han generado preocupación entre organizaciones ciudadanas, entre ellos los desarrollos en El Saltito y Saguaros, en La Paz, así como la central de combustión interna proyectada en Los Cabos.
La organización, que tuvo una participación activa en la defensa de la Sierra de la Laguna frente a proyectos mineros, consideró que el escenario actual requiere nuevamente de la participación ciudadana.
“Como ciudadanos, nuevamente tenemos que activarnos”, sostuvo el colectivo al plantear la necesidad de recurrir tanto a recursos legales como a la movilización social.
Los señalamientos del Freciudav se producen mientras el Gobierno del Estado ha sostenido que no permitirá proyectos que representen una amenaza para los recursos naturales de Baja California Sur. El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío ha reiterado que durante la parte restante de su administración no se autorizarán proyectos que atenten contra el patrimonio ambiental de la entidad.
El debate coloca nuevamente sobre la mesa uno de los principales desafíos de Baja California Sur: encontrar un equilibrio entre el crecimiento económico y urbano, la llegada de nuevas inversiones y la protección de los recursos naturales que sostienen a las comunidades y a las actividades productivas de la entidad.
